Exfoliante


Si la piel enrojece, no estás exfoliando. Estás agrediendo.

 

La exfoliación acelera la renovación de la piel. Bien hecha, mejora textura y luminosidad. Mal hecha, rompe la barrera y dispara la sensibilidad.

En Namü seleccionamos exfoliantes veganos y respetuosos, con ácidos y enzimas en concentraciones eficaces pero bien toleradas. Exfolian sin fricción, sin castigo y sin necesidad de insistir.

 

¿Cada cuánto?

Menos de lo que crees.

Para muchas pieles, una exfoliación ocasional es más que suficiente. 

Usarla a diario no es cuidado: es sobreestimulación.

 

¿Física o química?

No es una guerra.

La clave no es el tipo, sino la fórmula, la frecuencia y cómo responde tu piel

 

Lo que no creemos

Exfoliar hasta enrojecer.

Usar exfoliantes como si fueran limpieza diaria.

Confundir piel “nueva” con piel irritada.