Arrugas

Las arrugas no desaparecen —a menos que recurras a inyecciones—.
Se previenen, se reducen y se tratan con tiempo y paciencia.

Tratar arrugas no consiste en borrar líneas, sino en mejorar hidratación, elasticidad y la capacidad de respuesta de la piel. La constancia y una buena base pesan más que la intensidad.

Los productos adecuados ayudan a avanzar con más eficacia, sin someter la piel a agresiones innecesarias.